Solo hay que dar una vuelta por medios digitales y a través de Linkedin para observar la falta de confianza que manifiestan algunos profesionales del sector inmobiliario en los datos de precios de venta y de alquiler y en las tendencias que se publican en mercado de la vivienda, muchos de los datos son publicados por portales y otros por entidades públicas.

Y esto no es nuevo. Antes de la anterior crisis inmobiliaria y financiera las agencias y profesionales de compra y venta a detectaban faltas de correlación entre los datos y la realidad. No es nuevo y vuelve a suceder.

Cuando en medios se dice que los precios suben, muchos profesionales llevan más de un año avisando del estancamiento y bajada de los precios de mercado entre ellos Piero Capponi o Francisco de Tailor and Key  y a su criterio se une el nuestro. Añadir que las dudas son más manifiestas y justificadas que nunca a consecuencia del expediente sancionador que la CNMC abre contra siete empresas entre ellas Idealista, Look & Find, Remax (CDC Franquiciadora Inmobiliaria), Witei Solutions, Aplicaciones Inmovilla, Anaconda Services and Real Estate Technologies y Servicio Multiple de Exclusivas Inmobiliarias SL.

En el sector se comenta que algunas de las prácticas de canales e inmobiliarias no eran fiables pues permiten alterar las cifras de los precios de la vivienda que se obtienen haciendo búsquedas en los diferentes portales incluyen prácticas como:

  1. Incluir en la misma página web los datos viviendas destinadas a “Vivienda Habitual”, “Vivienda de Temporada” y “Vivienda Turística”.
  2. Mezclar precios de “viviendas con servicio de limpieza y suministros incluidos en el precio” junto con “viviendas sin servicios ni suministros incluidos en el precio”.
  3. Tolerar prácticas como anunciar varias veces la misma vivienda por la misma inmobiliaria (hasta 10 veces hemos llegado a contabilizar) alterándose las medias en las zonas donde se lleva esta práctica a cabo.
  4. Coexistir el mismo piso anunciado por varias inmobiliarias, igualmente en ocasiones hasta 8 anuncios por vivienda.
  5. Coexistir en las mismas personas intereses informativos con sociedades con intereses patrimonialistas con posibles conflictos de intereses.
  6. Admitir la mezclar locales que no son “viviendas” en búsquedas de viviendas, contribuyendo al alza del precio de estos locales y a la confusión del comprador no experto.

Con estas y otras prácticas, un interesado podría voluntariamente alterar gravemente los datos y la percepción del mercado en una zona, tanto el volumen de viviendas real que se cree en oferta y el precio. Alterar los precios de mercado y la percepción del comprador o del vendedor es viable y puede inducir fácilmente a llevar a los usuarios finales a conclusiones erróneas y a tomar decisiones no acordes a la realidad.