Muchas veces se firman contratos de arrendamiento sin conocer bien en qué consisten las cláusulas que se incorporan, los derechos y las obligaciones de las partes involucradas o las figuras legales que aparecen, como el depósito de alquiler.

Dicho desconocimiento hace que aparezcan muchas interrogantes o confusiones, dando pie a abusar de la ley, propiciar la generación de conflictos, ignorar la mediación o negociación y acudir a tribunales.

Ahora bien, una de las confusiones que suele repetirse con mayor frecuencia tiene que ver con pensar que depósito y fianza es lo mismo, cuando no es así, pese a que se asemejan en algunos aspectos.

Si tienes dudas acerca de las recién mencionadas figuras legales, no te preocupes. Hoy te recordaremos brevemente qué es la fianza de alquiler y te explicaremos en qué consiste el depósito de alquiler. Así tendrás un panorama más claro sobre ambos términos, podrás diferenciarlos con mayor facilidad, tendrás un mejor entendimiento y evitarás malos entendidos con tu arrendador o arrendatario.

Empecemos con un pequeño repaso sobre la fianza.

 

La fianza de alquiler

La fianza de alquiler es una obligación que el inquilino debe cumplir, y consiste en pagarle al arrendador el valor de un mes de renta (alquiler de vivienda habitual) o dos meses de renta (alquiler distinto a vivienda) que debe depositar en el organismo de su comunidad autónoma.

El fin principal de la fianza es cubrir los daños ocasionados en el inmueble por parte del arrendatario.

 

Depósito de alquiler: ¿qué es y cuáles son sus características?

A pesar que el depósito de alquiler parece un detalle sin gran importancia, cuenta con características significativas, determinantes y muy claras frente a la fianza. De hecho la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) hace alusión al depósito de alquiler facultando al arrendador a solicitar una garantía adicional: depósito. Por lo tanto, aparte de la fianza, la ley le permite al arrendador pedir un mes de renta o más como depósito, el cual es un signo de garantía que suele recomendarse pedir.

Es preciso que te aclaremos que el depósito de alquiler no es una mensualidad que el arrendatario debe pagar. Por el contrario, es el importe que tanto el arrendador como el arrendatario acuerdan y que este último debe pagar una sola vez al comenzar el contrato. Dicha cláusula debe incluirse en el contrato con el importe exacto que se debe pagar como depósito de alquiler.

Ya que tienes una noción sobre el depósito de alquiler, es preciso que conozcas sus principales características:

• El depósito de alquiler no es obligatorio pero sí es de carácter legal. Esto significa que el arrendador tiene la potestad de solicitarlo o no. Por lo general, no es común que un arrendador no exija el pago del depósito de alquiler.
• Es una figura legal que supone una garantía adicional con relación al cumplimiento del contrato de alquiler por parte del inquilino. Se dice que es adicional porque la fianza, que sí es obligatoria, también funciona como garantía.
• El receptor, gestor y custodio del importe del depósito de alquiler es el arrendador. Él es quien recibe el importe y lo guarda. No tiene que depositarlo en ningún organismo, como sucede con la fianza.

 

¿Para qué sirve el depósito?

Rigiéndonos por la normativa legal respectiva, que en esta ocasión es la Ley de Arrendamientos Urbanos, ya sabemos que todo arrendador puede pedirle a su futuro arrendatario un depósito de alquiler, esto como garantía adicional.
La razón fundamental por la que los arrendadores hacen uso de esta figura legal, más no obligatoria, es que de esa manera duplican su seguridad frente a cualquier posible inconveniente de daños en el inmueble o impago de renta.

Recordemos que el arrendador debe exigir una fianza de alquiler, que corresponde a un mes o dos meses de renta dependiendo del destino de alquiler (1 mes para alquiler de vivienda habitual y 2 meses para alquiler distinto a vivienda), cuyo uso será para reparar los imperfectos del inmueble o alguna deuda. Por tal motivo indicamos que el arrendador puede duplicar su seguridad ante esos posibles problemas porque ya cuenta con una garantía previa y obligatoria: la fianza.

 

Importe del depósito

El importe del depósito ronda entre el valor de uno o más meses de renta. Es decir, si la mensualidad de alquiler es de 700 euros, el depósito de alquiler corresponderá a 700 euros, 1400 euros, 2100 euros o más.
Esta variedad del importe casi siempre depende de la costumbre de la ciudad donde se encuentra ubicado el inmueble. Es por esto que el depósito de alquiler en Madrid generalmente sea de dos meses o más.

 

Devolución del depósito

Todo depósito de alquiler debe entregarse una sola vez y es justo al empezar el contrato de arrendamiento. El mismo debe reembolsarse cuando ocurran los siguientes dos supuestos tras la finalización del contrato:
• Inexistencia de deudas pendientes.
• Conservación del inmueble en el mismo estado en que fue entregado.

En pocas palabras, el arrendador debe reintegrarle a su inquilino el depósito de alquiler una vez finalizado el contrato, con la condición de que se hayan cumplido las cláusulas estipuladas.

 

Consejos:

Cuando te toque firmar un contrato de alquiler, antes de hacerlo te recomendamos leerlo con detenimiento para que sepas muy bien cuáles son las cláusulas que contiene el mismo, su vigencia, el importe de la renta mensual, los gastos que cada sujeto debe cubrir (arrendador y arrendatario), entre otros. Y si presentas alguna duda, no lo firmes hasta que sea resuelta.

Asimismo, es fundamental que conozcas los procesos, tiempos, derechos y obligaciones que se encuentran establecidos en la Ley de Arrendamientos Urbanos. No solo los tuyos sino también los de la otra parte.

Sea cual sea tu papel en un contrato de alquiler, recuerda que no es necesario ser un especialista en Derecho para estar al tanto de lo que dispone la normativa legal que regula la materia en cuestión, pues el depósito de alquiler y la fianza, así como muchos otros términos relacionados, son conceptos que debes manejar con claridad.