Al momento de alquilar una vivienda, casi todos los arrendadores tienen dos preocupaciones en común: que el arrendatario pague la renta en el tiempo estipulado y que mantenga la vivienda en buen estado. A través de la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994, en concreto, sobre las normas referentes a la fianza en el alquiler, ambas angustias pueden desaparecer y asegurar dichos aspectos de manera muy eficiente.

Para dejar la preocupación a un lado, e incluso el temor de alquilar una vivienda, te aclararemos los aspectos más importantes sobre la fianza en el alquiler de acuerdo a la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994. ¡Sigue leyendo!

 

¿La fianza es obligatoria? ¿Cuál es su objeto?

El artículo 36 de la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994 estipula la obligación de exigirle al arrendatario el pago de una cantidad por fianza en el alquiler.
Como podemos apreciar, es el importe que el arrendatario debe pagarle al arrendador el día de la firma del contrato. Junto al importe de la fianza, el arrendatario también debe pagarle el primer mes de renta o los meses que se hayan estipulado en el contrato.

Ahora bien, el objetivo de la fianza en el alquiler de una vivienda es servir como garantía para que el arrendatario cumpla con las obligaciones establecidas en el contrato, donde se compromete a entregar el inmueble en el mismo estado en el que estaba al momento en que lo adquirió en forma de alquiler. Además de obligarse a cubrir las reparaciones de los daños ocasionados por su parte, si esto ocurriera.

 

¿El arrendador se queda con la fianza?

Basándonos en lo impuesto por la ley, el arrendador no se quedará con la fianza del alquiler. De hecho, te informamos que tienes 30 días para depositarla en el organismo autonómico correspondiente, (IVIMA), siempre que esté regulado.
Dicho mecanismo funciona para que la hacienda pública tenga constancia del alquiler de tal vivienda, y así el arrendatario pueda tener acceso a las desgravaciones fiscales a las que pudiera tener derecho. Es importante destacar que, si como propietario no cumples con este requisito, es posible que seas sancionado.

Al respecto, te daremos un dato que seguramente podrá servir de mucho: el organismo que se ocupa de llevar a cabo las fianzas en la Comunidad de Madrid es el Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), así que ya sabes a dónde debes acudir.

 

Consecuencias del retraso del pago de la fianza en el IVIMA

El concepto por recargo por pagar la fianza fuera del lapso establecido es del 2% del importe de la misma. Debemos informarte que incluso si el IVIMA determina que no se cumple dicha obligación, puede aplicar sanciones más graves.

 

Los importes para contratos de alquiler no son los mismos

Ahora bien, con base en la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994, la cantidad de la fianza en el alquiler es distinta según el fin del alquiler.

Si se trata de alquiler de vivienda habitual, el importe es de un mes de renta. En caso de alquiler diferente de viviendas como alquiler por meses o alquiler de locales u oficinas, el monto es de dos meses.

En el caso de DFLAT, si se trata de un alquiler temporal, el cual se realiza por un período de entre uno y doce meses, generalmente con fines transitorios, como estudio o trabajo, en lugares apropiados para tal fin, el valor de la fianza que te pediremos será al de un mes de alquiler.

 

¿El importe de la fianza siempre será el mismo si renuevo contrato?

En este aspecto, la normativa legal establece que la fianza de alquiler no se puede actualizar en los primeros 3 años. Sin embargo, transcurrido ese lapso, el arrendador bien puede actualizar el importe, ya sea para incrementar o disminuir de manera que cubra un mes de renta (vivienda habitual) o dos meses de renta (alquiler diferente a vivienda).

Las condiciones para realizar la actualización de la fianza serán con base en lo estipulado en el contrato de arrendamiento. No obstante, si no se ha fijado nada al respecto, se tomará lo establecido para la actualización de la renta.

 

Sobre la cobertura de la fianza en el alquiler: todo lo que debes saber

A continuación, te nombraremos los motivos por los cuales el inquilino puede perder su fianza de alquiler, así que presta mucha atención:

• Daños en el inmueble:
Todo inquilino tiene el deber de conservar en buen estado el inmueble alquilado. Si no está en las mismas condiciones como le fue entregado, por ejemplo: paredes rayadas, pisos manchados, vidrios rotos, entre otros, implica perder una parte o la totalidad de la fianza de alquiler.

• Impago de la renta:
En primera instancia, la fianza de alquiler no debería cubrir el incumplimiento del pago de las rentas. No obstante, si hay impago de rentas y no existieran daños en el inmueble por reparar, no se debiera ningún otro gasto o si el inquilino no abandona el inmueble antes de vencerse el contrato, en esos supuestos la fianza de alquiler se compensa con la renta.

• Impago de cantidades asimilares a la renta
Esto implica gastos relacionados con el consumo de energía eléctrica, suministro de gas o agua, o impuestos que se le repercutan al inquilino.
Sintetizando un poco, la fianza de alquiler se usará para el pago del impago de la renta o cantidades asimiladas a la renta, o la reparación de daños que no surjan de un uso común y corriente del inmueble.

 

¿La fianza se puede devolver?

Por supuesto, debe ser devuelta al finalizar el contrato, a menos que una parte o la totalidad de la fianza en el alquiler se haya usado para cubrir las coberturas que acabamos de nombrar.
Ahora bien, si el propietario no le devuelve al inquilino la fianza en el lapso de 30 días como máximo sin razón alguna, la fianza devengará intereses.

 

El arrendatario no quiere devolver la fianza. ¿Qué puedo hacer?

Si por alguna causa injustificada o una razón infundada a consideración del inquilino el arrendador no devuelve la fianza, la solución es ir al tribunal correspondiente, introducir una demanda y esperar el dictamen del juez.

 


 

Ya conoces los puntos más significativos de la fianza en el alquiler. Sin embargo, también es necesario estar al tanto de lo concerniente al depósito, una figura legal que suele confundirse con la fianza. Aquí encontrarás más información al respecto junto a sus diferencias frente a la fianza.

Recordemos que la fianza en el alquiler, más allá de ser una obligación legal, es un medio necesario para mantener una correcta y sana relación arrendador-arrendatario. De esa manera las partes contratantes evitarán situaciones desagradables, creando una relación valiosa donde los intereses de cada uno son respetados, lo cual es, sin duda alguna, la finalidad de todos los contratos de alquiler.